Sobre las feromonas

 

La palabra “feromona” es de origen griego y significa “portador de excitación ”.

 

Las feromonas son partículas químicas naturales muy eficaces, secretadas por los seres humanos y por los animales con el objetivo de atraer la atención del sexo opuesto. La función natural de las feromonas en los humanos y los animales es la de intensificar la atracción sexual.

 

Las personas producen y secretan las feromonas a través de las glándulas sudoríparas. Es por eso que cada vez que sudamos expulsamos una pequeña cantidad de feromonas. Pero el problema consiste en que prácticamente nos duchamos diariamente con el objetivo de no oler a sudor por lo que ¡junto con el sudor nos lavamos precisamente las sustancias que nos hacen más atractivos y sexuales ante los demás! Además, la producción de feromonas disminuye rápidamente después de pasados los 20 años y sólo secretamos una pequeña parte al cumplir los 40 años. Las feromonas sintéticas humanas ahora nos permiten tener un olor limpio y fresco sin perder la natural atracción de las feromonas. ¡Al fin podemos valernos de lo mejor que hay en ambos mundos!

Hace ya tiempo que las feromonas de origen animal son usadas en preparados cosméticos para intensificar la fuerza de atracción de quienes los usan. El ejemplo más conocido es la presencia del almizcle en preparados de perfumería.

Las feromonas se utilizan también para el apareamiento del ganado vacuno desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, si se rocía al toro con feromonas masculinas, la vaca casi espontáneamente tomará la posición adecuada para el apareamiento. Incluso la más mínima cantidad de estos excitadores sexuales es capaz de provocar el proceso de excitación cerebral en fracciones de segundos. Adicionalmente, las personas usan las feromonas para la captura ecológica y segura de insectos y parásitos en las llamadas trampas feromónicas. De esta forma no es necesario usar sustancias venenosas para luchar contra ellos, cosa muy útil para el ser humano y para la naturaleza en sí.

  

La acción de las feromonas ha sido estudiada y puesta a prueba por científicos de todo el mundo (ver las secciones prensa y ciencia). Estas investigaciones demuestran que la conducta humana también está en gran medida sometida a la influencia de estas invisibles sustancias hipnotizadoras de origen natural. Las feromonas influyen sobre los que nos rodean a nivel del subconsciente, atrayéndolos con mayor fuerza que la habitual.

 

La conducta sexual de los insectos, los animales y las personas está determinada en su gran mayoría por la acción de las feromonas, que son captadas por un órgano especial de los sentidos, llamado órgano del vómer nasal (OVN), situado en las fosas nasales. El OVN envía instantáneamente una señal a la parte del cerebro que determina la conducta sexual. Las feromonas son invisibles, inodoras y actúan sobre el subconsciente de las personas y los animales. Para informarse más detalladamente sobre la acción de las feromonas y el OVN visite la sección ciencia de nuestro sitio web.

 

En nuestro sitio hemos incluido una gran cantidad de enlaces con publicaciones científicas sobre las feromonas, editadas en los medios informativos internacionales, de tal forma que usted puede cerciorarse sobre el efecto de estas maravillosas sustancias. Para obtener información más detallada haga click sobre los enlaces prensa y ciencia o preguntas frecuentes.